Origen y características de la raza bull terrier

El origen de la raza bull terrier tiene lugar en Gran Bretaña durante el siglo XIX con James Hinks, emigrante irlandés, quien pasó años cruzando perros de la raza english white terrier con perros bull dog. En 1862 la nueva raza fue presentada con gran éxito en las exposiciones de belleza canina realizadas en Londres.

Por su tamaño pueden distinguirse dos variedades: bull terrier y bull terrier miniatura. Sus características físicas son muy peculiares ya que tienen una cabeza alargada con el hocico más grande que el cráneo, y de forma ovoide; de ojos triangulares, mandíbulas fuertes y potentes; y de cuello musculoso. Pueden ser blancos o de color; los blancos sólo puede presentar una mancha de color en la cabeza, mientras que los de color pueden ser atigrados, leonados, rojos o tricolores. Su constitución es compacta aunque musculosa, y miden aproximadamente 53 cm de largo y pesan entre 23 y 28 kg.

Cuidados y comportamiento de los bull terrier

Dado su origen como perro de pelea, se deben prevenir problemas de relación con los otros perros manteniéndolo en contacto frecuente con éstos.

En la etapa de cachorro deben comer tres veces al día, mientras que durante la etapa adulta y la vejez debe comer un vez al día.

Es importante también cepillarlos diariamente con un guante de crin o de goma.

Los bull terrier suelen sufrir sordera, especialmente aquellos que son de color blanco, por lo que se les deben limpiar los oídos constantemente con bolsas o gasas de algodón especiales para perros. Estar al pendiente de si se rasca las orejas o agita la cabeza como señal de alguna infección y estar alerta en caso de que presenten rastros de cera, depósitos negros o grises, o desprendan mal olor.

Algunos padecen la opacidad del cristalino que afecta ambos ojos y cuya única solución es la intervención quirúrgica que consiste en la extracción del cristalino. Por ello, hay que prevenir la aparición de esta enfermedad revisándoles periódicamente los ojos que deben estar brillantes, con el blanco claro, y la parte inferior del ojo rosada fuerte.

El carácter de los bull terrier suele ser testarudo aunque amigable, por lo que deben ser adiestrados con mucha firmeza y autoridad; no obstante son perros valientes, inteligentes y muy obedientes. Además son activos, leales y afectivos con sus dueños. Debe evitarse dejarlo solo por largos periodos.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.